Luisa Ramón fue alumna de Antonio Blay Foncuberta, desde 1974 hasta el fallecimiento de Blay en 1985. Asistió a todos y cada uno de los cursos que él impartió. Luisa perteneció al grupo privilegiado que, continuadamente comía y cenaba con Antonio Blay, compartiendo sobremesas que se prolongaban hasta las cuatro de la madrugada.

Esta circunstancia, junto a la seriedad y compromiso en el estudio y aplicación de las teorías de Antonio Blay, hacen que Luisa Ramón tenga un conocimiento y una experiencia excepcional, inigualable en relación a las numerosas personas que hoy en día imparten cursos sobre Blay, dado que la mayoría no han llegado a conocerlo en persona y únicamente pueden basarse en lo reflejado en sus libros.

Fruto de todos estos años de cursos, conversaciones, conocimiento, estudio y puesta en práctica de sus propuestas, Luisa Ramón ha ido conformando su estilo de transmitir el trabajo que propone Blay. Y lo hace con total seguridad y fidelidad, de manera perfectamente estructurada y clara, para que el alumno interesado pueda captar, lo más fácilmente posible, las bases del trabajo e iniciarlo en sí mismo con seguridad y control.

Antonio Blay sintetizó y simplificó el trabajo para la autorrealización con propuestas al alcance de todos. Luisa Ramón, escrupulosamente fiel a sus enseñanzas, ha continuado aplicando el empeño de Blay en esa simplificación, con el fin de conseguir que se convierta en un camino transitable para todos. Luisa Ramón salpica sus explicaciones teóricas, rigurosamente fieles a lo que aprendió de Blay, de numerosos ejemplos propios obtenidos de la observación de la vida real, consiguiendo acercar y transmitir la base del trabajo de la manera más comprensible para los alumnos.

A lo largo de todo el año, las clase que Luisa Ramón imparte en su Estudio de Yoga son un entrenamiento en la atención, la observación, la expresión, etc., fundamentos del trabajo que propone Blay. Una o dos veces al año, Luisa Ramón imparte un curso en Ibiza cuyo objetivo es, en primer lugar, recordar y estructurar las bases del trabajo de Psicología de la Autorrealización de Antonio Blay Foncuberta, simplificando y aclarando las diferentes etapas y vertientes del mismo. En segundo lugar, acometer, diariamente y en todo momento, las prácticas propuestas por él, con la guía de Luisa Ramón, convirtiendo los días del curso en un entrenamiento para continuar aplicando y avanzando en el trabajo, a la vuelta, en nuestra vida cotidiana.